La visión de la innovación evoluciona y las empresas empiezan a ser conscientes que no serán innovadoras si no lo son a todos los niveles: productos, servicios, procesos, organización, comunicación… Pero en la práctica, la obsesión por el producto sigue siendo un freno importante a la hora de reinventarse.
En estos tiempos de crisis, cuesta más vender sus productos y los ingresos vienen directamente de las ventas. Continua leyendo
